La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.

Eras tú...

Déjame descifrar la contraseña de la cajita donde se esconde tu olor, abrirla y encontrar el vaho de cada uno de tus suspiros emanados al recostar tu cabeza sobre mi hombro, abrazando cada centímetro de nuestras pieles, hablandóte desde el suelo mientras caigo del cielo con cada uno de tus cabellos a modo de cuerdas, trepando a escondidas por la habitación de los relojes, para suplicarles que no se enojen si esta misma noche les desabrocho los cinturones... Déjate de equivocaciones, que mis pupilas tartumudean si te mueves y el bello se manifiesta altivo cuando cualquiera de tus dedos agarran por la cintura a la emociones... Dejemos las lamentaciones, que son mejores las historias que nos cuentan los peces para no dormir y pararnos en la mirada de las estrellas mientras la Luna y el Sol bailan un pasodoble, pero no en medianoche sino en donde existan las princesas y los dragones, allá donde pueda desabrocharme de las ilusiones de sentarnos en la nube más esponjosa para que pintemos juntas corazones; convertirlo en el ahora...

Yo Dejo que pase el tiempo mientras emigran los pájaros para saber si tendremos que volar lejos o tan sólo recorrerenos el universo en lo que se canta un verso.