Que me roben todo lo que tengo,
que me dejen sin dinero, sin casa,
sin billetes de vuelo; que me suspendan los
exámenes que me hace la vida, que me
manden al extranjero, que se queden mi coche,
mi comida, mi bebida y las fotografías de
aquel crucero, que se vayan con mis amigos...
Que me asesinen si quieren, que la sangre
deje de circular, que se pare mi cerebro,
que se cierren mis ojos... que yo, sola no
estaré y aún en mi una sonrisa veréis, y
¿por qué? Mi corazón aun con todas esas te
amaría, te vería florecer --noche y día-- y
yo, desde cualquier parte del mundo,
no dejaría: ¡MÁS TE AMARÍA!