La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.

¿ORGULLO? (Extraído de un libro anarquista)

-No soy quién querría ser.

-Nadie es quién quiere ser. Eso es imposible.

-Pero, ¿y en los que abunda el orgullo?

-Ésos, ésos están orgullosos por lo que son.

-Entonces son quién desean ser.

-No necesariamente: están orgullosos de lo que son, no de lo que quieren ser.

-O no.

-¿Por qué sí?

-Si no fueran lo que desean ser, no estarían orgullosos por lo que son.

-Quizá les abunde el orgullo y, sean como sean, les satisface.

-¿Quieres decir que son conformistas y orgullosos a la misma?

-Así es.


Eres una auténtica artista: consigues transmitirme la suficiente energía cuando pintas en tus labios una perfecta sonrisa.

¿Los planetas lo saben?

-¿Cómo podría decirlo?

-¿Decir el qué?

-Decirte que cada vez que tengo tu mirada, tu sonrisa, tu presencia delante mío, siento que podría parar el mundo con un chasquido, que podría recorrerlo en tan sólo un segundo… porque, tú, me transmites ese poder.
¿Crees que con un simple ”te quiero” me bastaría o tendría que regalarte Marte, Júpiter y Saturno pa’ que te dieras cuenta de cuán importante lugar ocupas en mi corazón?

Siempre hay esperanza.

A veces mirando el cielo cuando queman las nubes, ocurren cosas repentinamente. En otros casos, aparecen. En este caso, apareció irremediablemente. Entonces, te planteaste cómo alcanzarla. Es alada, vuela; se te escapa de las manos. Huyen las oportunidades que tienes para tenerla. No es que la quieras para ti, es que la quieres contigo. Te digo, envíale mensajes de humo. Ella, sin embargo, sigue su camino sin mirar atrás. Y ahora, le podrías darle aire o regalarle un soplido pero no sueñes, perderías horizontes mientras sigas preguntándote si es demasiado tarde. Sólo te queda gritar su nombre y recitarle esas poesías cantadas a destiempo.

Que aún le quedan trescientos cincuenta y cuatro kilómetros de camino y puedes hacerte un trozo siguiendo su rumbo.

Quizá, sólo quizá, cuando llegue a su destino se dará cuenta que hubo alguien -pies en suelo- que contempló su vuelo, fijó su mirada en los colores que le había dado la naturaleza y... deseó tenerla más cerca para alimentarla con sonrisas, abrazos y lágrimas. ¿Continuarás mirando el cielo? εϊз

Y gritar a los cuatro mares su nombre... y que lo repitan los vientos.

Sentirte encerrado en tí mismo, pero no en tu cuerpo,no.

Sentirte ofuscado pero no por tus retos, no.

Verte como el peor de los seres, no por tus actos, no.

Mirar al cielo y sentirte ansioso por gritar todo lo que te preocupa, no por tu rabia, no.

Leer palabras que retumban en tu cabeza, no por ser importantes, no.

Llegar a lugares sin saber cómo, no por haberte perdido, no.

Tocar cada objeto con suma curiosidad, no por ser algo nuevo, no.

Y esque es sentir, llorar, gritar, mirar, verte...

Leer, escuchar, palpar, pensar, quererte...

Andar, saltar, reír, rabiarse... y tenerte en mente.

Tener que luchar por algo en contra de tu voluntad es encerrarte y no poder volar. ¡Negarme la libertad por tenerte que olvidar!

Letters.

Te voy a decir lo que quisiste oír. Escucharás, pues, bien estas palabras. Que después no vayas a olvidar cómo suena la voz que te habla. Uy, no, eso no es lo que quiero; no voy a ver cómo vuelas, roja alada. Ira la de los que te envidian. Eran ellos tus usurpadores, esos de los que te conté. Robaré una de tus miradas de mis recuerdos de anteayer. Oh, mas no sé sorpenderán cuando te tenga a ti agarrada por las alas. Mar de sonrisas y lágrimas en mi palma. Al vuelo de los pájaros que te miren voy a cantarte con mi arpa. Respira suavemente para que cures bien tu corazón. Ajá. Irás allá sin decirme adiós. Adiós, mariposa, adiós.

Deseos.

Fue entonces cuando el prisionero empezó a cantar. Tenía una voz alta de tenor, muy pura.[...]:


Un ruiseñor preso en la red de un cazador

cantó con mas dulzura que nunca

como si la fugaz melodía

pudiera volar y apartar la red.


Al anochecer, el cazador cogió su presa.

El ruiseñor jamás su libertad.

Todas las aves y todos los hombres tienen que morir, morirán,

pero las canciones pueden vivir eternamente.


[...] La cuerda se tensó y el cuello del ladrón se rompió con un chasquido.