¡Esto es la guerra, esto es la guerra!
Hazme la guerra…
abajo, las sirenas, ¿quién sabe lo que hagan ellas?
Andan mis piernas entre las aguas,
andan buscando mi dulce sagrado salado…
Abriré surcos en tus enmiendas,
encontraré tu dulce sagrado salado…

Segunda batalla, ¡en posiciones!
Macilentos ya, mas ahora: ¡tercer asalto!
Pero no hay más guerra, no hay más guerra…
Ya se sabe quién ha ganado:
tus placeres y tus encantos…
Las agujas del reloj también,
pues ya no se detienen aun si las embargo…
Y en cuanto a mí, mi bella, ¡ay!
Yo celebro la buena nueva, cantando:
¡Eres mía, eres mía! ¡Aún hoy eres mía!

Segunda batalla, ¡en posiciones!
Se acercan más mortíferos besos alados…
Mis manos acarician el ardor de las tinieblas.
Mi lengua cabalga, perenne, entre tus ideas,
te hace la guerra, ¡te está haciendo la guerra!
Tus pasos se esfuerzan por no verse atisbados:
¡es inútil, querida, es inútil!
Veo qué sentís cuando yo avanzo…
Mis manos acarician el ardor de las tinieblas.
Mi lengua cabalga, perenne, entre tus ideas,
te hace la guerra, ¡te está haciendo la guerra!
Tus pasos se esfuerzan por no verse atisbados:
¡es inútil, querida, es inútil!
Veo qué sentís cuando yo avanzo…
Macilentos ya, mas ahora: ¡tercer asalto!
Pero no hay más guerra, no hay más guerra…
Ya se sabe quién ha ganado:
tus placeres y tus encantos…
Las agujas del reloj también,
pues ya no se detienen aun si las embargo…
Y en cuanto a mí, mi bella, ¡ay!
Yo celebro la buena nueva, cantando:
¡Eres mía, eres mía! ¡Aún hoy eres mía!