La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.

Déjame soñar contigo...

Soñé que un día me mirabas,
me mirabas con cautela,
alababas mis proezas.

 Desperté y estabas muda,
 silenciabas de manera ruda,
 era una vida absurda.

 Soñé que un día pedías
 a los dioses yacer conmigo;
 desperté y me pellizcaste
 al besarte el ombligo.

A una gata


Maullando en un rincón
una dama felina,
reposando entre finos cabellos
descubriome un nuevo día.

Rasgáronme como el sol a la luna
candentes dos gemas verdes,
obsesivas e indelebles,
sintiéndose sólo una.

Sus curvas arriba serpenteaban
y el universo se rendía.
Inerte yo observaba,
insuficiente era mi osadía.

Cambióme de opinión
al posarse sobre mi regazo:
una rima me robó
para desearle 'buenos días'.

Libre

La libertad hace al hombre humano. Dependencia es esposarte, esposarte encarcelarte, encarcelarte vivir sin libertad y con temor, con injusticias inevitables y con desigualdades, y eso, eso no es felicidad. ¿De qué sirven las relaciones sociales -familiares, amistosas, amorosas- si no hay libertad para ser uno mismo, sintiéndote oprimido a ser quién quieren que seas? Liberarse es amar la vida y vivirla con felicidad. Nunca valió tanto una sonrisa como una sonrisa libre. Nunca. Y yo, algún día, seré libre.
 Donde empieza la libertad de unos, dicen, termina la de otros. Pero también cuando termina la de algunos, termina para siempre. Mejor así, en mi caso: cuando empiece la mía, empezará la de muchos otros también. A los que no vuelen entonces conmigo, ¡buen viaje! A los que lo hagan, sabrán por qué lo hacen y, si no vuela nadie conmigo, yo sabré por qué así no lo han decidido.