Queridos Reyes Magos:
Os escribo hoy, pues es el día en que la gente suele celebrar el año nuevo con histeria. No quiero pediros nada, ya bastante hago escribiendo esta «gilipollez» (aún perteneciente a un año caótico como ha sido el 2010) a unos personajes míticos y ficticios creados por los que escribieron ese popular libro llamado Bíblia. Tan sólo quiero hacer una revisión de cuántos casos perdidos nos abordan y nos seguirán abordando, y no es que no desee cambiarlo, es que cada vez el mundo está más y más perdido.
Empezemos por los países, europeos o no, medianamente ricos (veáse, por ejemplo, el nuestro): crisis económica de la cual al principio todo el mundo pasa por alto y al cabo de un rato se mueren de miedo, por eso mismo digo ''felicidades medios de comunicación, habéis conseguido realzar la ignorancia abundante de los españoles haciéndoles creer que unos personajes X son causantes de una crisis X; ésto en vez de revelarles que en un sistema capitalista como el que nos ha tocado tragar son normales dichos sucesos que después enriquecen a los ya ricos''.
Pero aquí no acaba la cosa, también podría destacar algo que en este año ha resaltado más: jóvenes. Nosotros. Somos el futuro, chic@s. En cambio, la mayoría de ellos dejan los estudios a medias, acabaran haciendo FP o en su defecto trabajando con 16 años y/o tan sólo un mísero graduado de la ESO. Quizá sea algo conservadora en este ámbito pero, ¿cuántos españoles del siglo XVIII y XIX morían entonces por ir a la escuela hasta que fueron consiguiendo dicho derecho gracias a la proclamación de la IIª República? Todo es depreciado hoy en día. Es despreciada la comida, la ropa, la lengua, las costumbres, los derechos que nuestros abuelos hubieron conseguido... y comportandoos así, ¿sabéis qué? No «vivís el momento porque sois jóvenes», pasais de un posible futuro desastroso que estamos creando día día cuando, en vez de preocuparnos por él, salimos ya no sólo los fines de semana, sino cada día por ahí haciendo botellones, fumando porros (o cigarros, qué más da), echándoos novi@s o algo peor, etc. ¡Es que encima os estáis haciendo mierda vuestro cuerpo y vuestra salud mental!
Cada día se pide más: más consumismo, más afán de dinero por aquí y por allá, más materialismo. Pero, en consecuencia, se desencaminan los significados de los valores que han creado literatos durante tiempo y, en su lugar, se antepone la HIPOCRESÍA y FALSEDAD. Y, ¿sabéis qué? Todo eso también favorece a los peces gordos, a los que nos mandan y nos oprimen.
Y por eso digo ''felicidades 'compis', seguro que lo que nos queda por vivir va a ser mucho peor de lo que hasta ahora ha sido todo''.
¿Acabamos por y con el resto de países? Bien:
guerras, hambre, pobreza, machismo, maltrato, imperialismo, religiones asesinas, injusticias, homofobia, xenofobia, penas de muerte, oligarquías incesantes, niños no escolarizados, niños obligados a la prostitución, esclavitud, ausencia de recursos, primitismo y abandono de las potencias, dictaduras, violencia policial, fronteras, lágrimas de sangre, terrorismo nacionalista y terrorismo de estado, vigilancia y control opresivo del gobierno, democracias falsas y malceñidas, fascismo que va por ahí y habla por allá... ¿SIGO?
Gracias, Reyecitos. Lorena.
La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.
Sueños para mamá.
El miedo a fracasar, el miedo a la distancia, a la soledad, al rechazo y a la mala imagen son heridas en la mente de un soñador que le impiden lograr su sueño. Ese sueño se vuelve imposible de alcanzar cuando te auto-lesionas. Pero, ¿y si te despojas de esos miedos y te lanzas a la carrera más larga, competitiva, ruda y ardua que hayas hecho nunca? Entonces, no sólo no morirá el sueño, sino que dejará de ser imposible, porque estarás sudando por hacerlo real y te darás cuenta de la belleza que tiene la lucha por cumplirlo; y te darás cuenta de que el futuro está en tus manos o de que los sueños sólo mueren si muere el soñador.
Remarcando la extraña y particular palabra ''imposible'', se hace eco de que ésta resulta inútil en un diccionario, pues no parece existir la realidad que quiere definir. Sin duda, este adjetivo abstracto tiene miedo, pero no se enfrenta a su temor, sino que pervive con él en una autodestrucción cobarde.
No es posible que nada sea imposible, ya que lo imposible siempre será posible dentro del parámetro de posibilidad que se crea tu mente para todo o cualquier cosa, en forma de imposibilidad. Nunca digas nunca, y nunca dirás imposible.
A veces con mentiras se gana; otras se pierde por ser engañado. A veces es el más débil el que gana con astucia; otras es el más fuerte quién pierde con ignorancia e inocencia.
La ignorancia es siempre la arma del enemigo. La inocencia la mirada del tonto.
Todo se combate. Como ya se ha dicho: todo tiene fin, pero también solución. Así es pues que me gustaría vivierais con un ''Carpe Diem'' marcado por el fuego en la espalda y visibles en el pecho un escudo de los ojos abiertos más grandes que encontréis. El vivir aprovechando cada segundo con los tuyos y los mejores momentos te hará optimista, mientras que el escudo te defenderá de cualquier ataque de la verdad en la que creísteis durante mucho tiempo, para así continuar tu camino; sin rendirte jamás como ellos anhelan.
Que nadie quite de las manos los sueños que motivan a las personas para seguir andando.
Tú me entiendes, porque es a ti a quién hablo ahora: ''ad astra per aspera''.
A ti, mamá.
Remarcando la extraña y particular palabra ''imposible'', se hace eco de que ésta resulta inútil en un diccionario, pues no parece existir la realidad que quiere definir. Sin duda, este adjetivo abstracto tiene miedo, pero no se enfrenta a su temor, sino que pervive con él en una autodestrucción cobarde.
No es posible que nada sea imposible, ya que lo imposible siempre será posible dentro del parámetro de posibilidad que se crea tu mente para todo o cualquier cosa, en forma de imposibilidad. Nunca digas nunca, y nunca dirás imposible.
A veces con mentiras se gana; otras se pierde por ser engañado. A veces es el más débil el que gana con astucia; otras es el más fuerte quién pierde con ignorancia e inocencia.
La ignorancia es siempre la arma del enemigo. La inocencia la mirada del tonto.
Todo se combate. Como ya se ha dicho: todo tiene fin, pero también solución. Así es pues que me gustaría vivierais con un ''Carpe Diem'' marcado por el fuego en la espalda y visibles en el pecho un escudo de los ojos abiertos más grandes que encontréis. El vivir aprovechando cada segundo con los tuyos y los mejores momentos te hará optimista, mientras que el escudo te defenderá de cualquier ataque de la verdad en la que creísteis durante mucho tiempo, para así continuar tu camino; sin rendirte jamás como ellos anhelan.
Que nadie quite de las manos los sueños que motivan a las personas para seguir andando.
Tú me entiendes, porque es a ti a quién hablo ahora: ''ad astra per aspera''.
A ti, mamá.
Tú sin parar.
La vi correr por la muralla. Yo detrás de ti, tú sin parar. Tu perfumito de París me llevó detrás de ti, subí a la Torre Eiffel y no te pude conseguir. Nadé hasta el sur buscándote por África, cazándote. Por ti llegué hasta al Tibet y casi me cansé porque casi muero de sed cuando mil desiertos crucé para volverte a tener y sólo me salvó el oasis que yo en ti encontré, pero te encontré. Y ahora sé: que sólo en el oasis de tus ojos me quiero mirar.
Song:''Oasis''
Song:''Oasis''
Ideas. (2)
Continuación de IDEAS
[...] Se me estaba encarando, sin duda alguna, cada vez más furtivamente y con más fanfarronería, pero yo no lo permitiría.
-Pero, ¿qué cojones estás diciendo, niña? ¿Quién te crees...? No, mejor, mucho mejor, ¿con quién te crees que hablas, chavacana? ¡Responde, valiente, responde!
Tenía la helada punta de la herramienta de matar en mi busto. La miré un segundo y volví a subir la mirada hacia aquel sujeto. Sonreí y volví a mi anterior faceta, seria, tan helada como el fusil, lo suficiente para ridiculizar al agente.
-¡Ah! Así que ironizas mi supuestamente no-existente valentía. Valiente, tú, hombre, valiente tú.
-¿Qué? ¿Cómo osas? Estás... muerta.
-Nada, nada... palabrerías absurdas de los típicos boca-chancla.
-¡Niña, irás a prisión, ahora mismo! Enseñáme tu carné, arrodillate ante mi y sácalo. ¡Venga, ostia, venga señorita sin miedo!
-Eh, eh... no sé qué pretende. Bueno, sí lo sé: pretende amenzarme con este cacharro de muerte. ¡Ay! Mi muerte en manos de un agente policial... ¡Qué bonito final! ¿Sabe? No siento miedo, no le tengo ningún miedo, señorito-que-trabaja-de-policía. Pues no es más que eso, un chaval que se creía sin futuro y optó por el Cuerpo de Policía Nacional. ¿Siente la bandera? ¿Sí? ¿Tanto como ella la siente a usted? ¿Cree defender el país? ¿Sí? ¿Tanto como el país le defiende a usted? ¿Cree traer justicia? ¿Si? ¿Es justo en una democracia matar a una chiquilla como ésta, aquí, ahora? Pero.. ¡no, no! no se me adelante, déjeme acabar: es tan persona como yo, no es superior a mi, por lo menos yo así lo veo. Pero, mire usted, mire --aquí sujeté el arma y la apreté con más y más fuerza, como si quisiera usarla como una espada conmigo misma-- máteme, máteme. No tengo miedo a la muerte a manos de un agente de la autoridad. ¿Por qué? Por que mi muerte serviría como una razón más para que mis compañeros siguieran luchando, abriendo los ojos a esta maldita sociedad caótica. Caos, usáis 'caos' en nostros, mas vosotros protegeis al verdadero caos, a los anticristos de este mundo... a los tiranos que le esclavizan a usted y a sus compañeros a defender su patrimonio. No existe movilidad por su parte, vosotros lucháis por ellos, y ésta es la gran diferencia que nos separa entre vosotros y nostros. Somos el mismo pueblo, los mismos pobres esclavos del capitalismo, somos humanos, tenemos las mismas capacidades, posiblemente tendremos algo en común o habremos leído un mismo libro... Pero yo y todos los demás son el PUEBLO en palabras mayores, no nos dedicamos a pegarnos entre nosotros, conseguimos plantar cara a los de arriba desde jóvenes, no recurrimos a parecer alguien ''mejor'' por huir de una miseria. Prefiero morir de hambre, prefiero morir luchando, prefiero morir después de que usted, y hace bien, me haya escuchado. Alé, ya he acabado: puede empezar a apretar el gatillo.
Entreabría sus labios, tenía la mirada fija en mi, entornaba los ojos. Pensé que parecía un loco, pero sudaba como si estuviera siendo juzagado ante el Juez Supremo. ¿Enjusticiar a una agente de la autoridad por palabras justas? Qué paradoja, pensé.
Bajó el arma, la tiró al suelo, pero me cogió de la sudadera con las dos manos, se acercó a mi oreja y me cuchicheó:
-Vete lejos, vete y haz lo que quieras, pero por lo que más quieras... ¡Vete ya y no vuelvas más por aquí!
-Déjeme y me iré --girando la cabeza así le contestaba entrecortadamente por el ahogo que me estaba causando--.
-Niña, vete y no vuelvas más, pero prométeme algo.
-¿Qué? --pregunté con gran asombro--.
-Escribe un libro, organízate, haz mítines, conduce al pueblo, sálvalos como tú puedas hacerlo...
-Yo nunca me rindo, ante nadie... Pero no voy a ser yo quien conduzca el pueblo, el pueblo se conduce colectivamente: nos conducimos hasta nuestra salvación. Si me deja...--me escusé y, él, escuchándome soltó mi sudadera-- ...me iré. Bien. No lo olvide. No este momento, no a mi, ésto puede perfectamente borrarlo, sin embargo nunca borre mis palabras, nunca borre mi despedida: podrán matar hombres, pero sus ideas no perecerán. Que le vaya bien en la vida, señor agente.
Sin más dilación avanzé con serenidad, seguía mi camino. Llegaría a casa para cenar, estudiar y dormir.
[...] Se me estaba encarando, sin duda alguna, cada vez más furtivamente y con más fanfarronería, pero yo no lo permitiría.
-Pero, ¿qué cojones estás diciendo, niña? ¿Quién te crees...? No, mejor, mucho mejor, ¿con quién te crees que hablas, chavacana? ¡Responde, valiente, responde!
Tenía la helada punta de la herramienta de matar en mi busto. La miré un segundo y volví a subir la mirada hacia aquel sujeto. Sonreí y volví a mi anterior faceta, seria, tan helada como el fusil, lo suficiente para ridiculizar al agente.
-¡Ah! Así que ironizas mi supuestamente no-existente valentía. Valiente, tú, hombre, valiente tú.
-¿Qué? ¿Cómo osas? Estás... muerta.
-Nada, nada... palabrerías absurdas de los típicos boca-chancla.
-¡Niña, irás a prisión, ahora mismo! Enseñáme tu carné, arrodillate ante mi y sácalo. ¡Venga, ostia, venga señorita sin miedo!
-Eh, eh... no sé qué pretende. Bueno, sí lo sé: pretende amenzarme con este cacharro de muerte. ¡Ay! Mi muerte en manos de un agente policial... ¡Qué bonito final! ¿Sabe? No siento miedo, no le tengo ningún miedo, señorito-que-trabaja-de-policía. Pues no es más que eso, un chaval que se creía sin futuro y optó por el Cuerpo de Policía Nacional. ¿Siente la bandera? ¿Sí? ¿Tanto como ella la siente a usted? ¿Cree defender el país? ¿Sí? ¿Tanto como el país le defiende a usted? ¿Cree traer justicia? ¿Si? ¿Es justo en una democracia matar a una chiquilla como ésta, aquí, ahora? Pero.. ¡no, no! no se me adelante, déjeme acabar: es tan persona como yo, no es superior a mi, por lo menos yo así lo veo. Pero, mire usted, mire --aquí sujeté el arma y la apreté con más y más fuerza, como si quisiera usarla como una espada conmigo misma-- máteme, máteme. No tengo miedo a la muerte a manos de un agente de la autoridad. ¿Por qué? Por que mi muerte serviría como una razón más para que mis compañeros siguieran luchando, abriendo los ojos a esta maldita sociedad caótica. Caos, usáis 'caos' en nostros, mas vosotros protegeis al verdadero caos, a los anticristos de este mundo... a los tiranos que le esclavizan a usted y a sus compañeros a defender su patrimonio. No existe movilidad por su parte, vosotros lucháis por ellos, y ésta es la gran diferencia que nos separa entre vosotros y nostros. Somos el mismo pueblo, los mismos pobres esclavos del capitalismo, somos humanos, tenemos las mismas capacidades, posiblemente tendremos algo en común o habremos leído un mismo libro... Pero yo y todos los demás son el PUEBLO en palabras mayores, no nos dedicamos a pegarnos entre nosotros, conseguimos plantar cara a los de arriba desde jóvenes, no recurrimos a parecer alguien ''mejor'' por huir de una miseria. Prefiero morir de hambre, prefiero morir luchando, prefiero morir después de que usted, y hace bien, me haya escuchado. Alé, ya he acabado: puede empezar a apretar el gatillo.
Entreabría sus labios, tenía la mirada fija en mi, entornaba los ojos. Pensé que parecía un loco, pero sudaba como si estuviera siendo juzagado ante el Juez Supremo. ¿Enjusticiar a una agente de la autoridad por palabras justas? Qué paradoja, pensé.
Bajó el arma, la tiró al suelo, pero me cogió de la sudadera con las dos manos, se acercó a mi oreja y me cuchicheó:
-Vete lejos, vete y haz lo que quieras, pero por lo que más quieras... ¡Vete ya y no vuelvas más por aquí!
-Déjeme y me iré --girando la cabeza así le contestaba entrecortadamente por el ahogo que me estaba causando--.
-Niña, vete y no vuelvas más, pero prométeme algo.
-¿Qué? --pregunté con gran asombro--.
-Escribe un libro, organízate, haz mítines, conduce al pueblo, sálvalos como tú puedas hacerlo...
-Yo nunca me rindo, ante nadie... Pero no voy a ser yo quien conduzca el pueblo, el pueblo se conduce colectivamente: nos conducimos hasta nuestra salvación. Si me deja...--me escusé y, él, escuchándome soltó mi sudadera-- ...me iré. Bien. No lo olvide. No este momento, no a mi, ésto puede perfectamente borrarlo, sin embargo nunca borre mis palabras, nunca borre mi despedida: podrán matar hombres, pero sus ideas no perecerán. Que le vaya bien en la vida, señor agente.
Sin más dilación avanzé con serenidad, seguía mi camino. Llegaría a casa para cenar, estudiar y dormir.
Si tú, yo. ¿Si yo, tú?
Dame un punto de apoyo,
tan sólo uno, y prometo
levantarte hacia el cielo,
mover tierra y mar para, así,
vernos eternamente
--mirándonos-- sonriendo.
tan sólo uno, y prometo
levantarte hacia el cielo,
mover tierra y mar para, así,
vernos eternamente
--mirándonos-- sonriendo.
Única.
No hay nada comparable con un abrazo de los tuyos,
y es que me encantas, me miras, te miro y sonrío.
No hay nada comparable a tus manos,
y es que me encandilas, me miras, te miro y aspiro.
No hay nada comparable a tus besos,
y es que te adoro, me miras, te miro y admiro.
No hay nada comparable a tu sonrisa,
ni el odio del demonio podría tenerte manía.
No hay nada comparable a tu aprisa,
ni la depresión podría hacer frente a tu alegría.
No hay nada comparable a tu compañía,
y ésto es porque tu eres incomparable, amada mía.
y es que me encantas, me miras, te miro y sonrío.
No hay nada comparable a tus manos,
y es que me encandilas, me miras, te miro y aspiro.
No hay nada comparable a tus besos,
y es que te adoro, me miras, te miro y admiro.
No hay nada comparable a tu sonrisa,
ni el odio del demonio podría tenerte manía.
No hay nada comparable a tu aprisa,
ni la depresión podría hacer frente a tu alegría.
No hay nada comparable a tu compañía,
y ésto es porque tu eres incomparable, amada mía.
Que vuelva el viento.
Es una diosa para los hombres, la musa de los poetas, la luna de las noches, la meta de mis días, el motivo de mi lucha, mi utopía, mi quimera, la única señora de la alegría. TODO...
¡Que vuelva el viento!
¡Ay!
Me encantas...
Quiero verte, pensarte, mirarte, susurrarte, besarte… quiero tus manos, tus piernas, tus cejas, tus pestañas… quiero tu compañía que tanto me afina, quiero tu sonrisa que tanto me anima, quiero tu mirada que tanto me cala, quiero tu voz pa’ que me digas lo que yo te repito día a día en la soledad del anochecer: te quiero, no puedo esquivarlo, desearía vernos crecer, envejecer y yacer una junto a la otra cada mañana, sin ninguna interrupción más.
Quiero verte, pensarte, mirarte, susurrarte, besarte… quiero tus manos, tus piernas, tus cejas, tus pestañas… quiero tu compañía que tanto me afina, quiero tu sonrisa que tanto me anima, quiero tu mirada que tanto me cala, quiero tu voz pa’ que me digas lo que yo te repito día a día en la soledad del anochecer: te quiero, no puedo esquivarlo, desearía vernos crecer, envejecer y yacer una junto a la otra cada mañana, sin ninguna interrupción más.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)