La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.

¡Ay!

Me encantas...
Quiero verte, pensarte, mirarte, susurrarte, besarte… quiero tus manos, tus piernas, tus cejas, tus pestañas… quiero tu compañía que tanto me afina, quiero tu sonrisa que tanto me anima, quiero tu mirada que tanto me cala, quiero tu voz pa’ que me digas lo que yo te repito día a día en la soledad del anochecer: te quiero, no puedo esquivarlo, desearía vernos crecer, envejecer y yacer una junto a la otra cada mañana, sin ninguna interrupción más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario