Nada es para siempre; pues, si en el mundo no hay cambios, el mundo no avanza. Así pues, supongo que... si nosotros no sufrimos cambios, tampoco avanzamos como personas.
El mundo y la vida en sí son realidades cambiantes, nosotros somos las herramientas de esas-sus transmutaciones, pero ya lo decían: para hacer revolución, hay que empezar por una revolución interior, por mucho que nos 'joda'.
No hay comentarios:
Publicar un comentario