Ante una nueva idea a la cual somos conscientes de ser verdadera
pero, sin embargo, por distintas razones no queremos reconocerla, el
ser humano actúa de la siguiente forma:
1- Ridiculizándola, despectivamente.
2-Opononiéndose violentamente, llegando a los insultos o a las
agresiones físicas.*
A veces simplemente estás hablando de la idea en algún sitio, sin
nombrar ni señalar a nadie y son ellos los que se te acercan. O
ni siquiera hablando: a veces, difundes visualmente tu idea, en
silencio, y éstos son capaces de acercarse a ti, por sentirse
molestos (¿por qué? razonen) e increparte, llegando incluso a la
violencia. Aquellas personas que se obligan a sí mismas a no aceptar
algo que, con toda probabilidad, es cierto intentan sacar argumentos
de donde no los hay riéndose y negando las razones que les demos a
favor de esa -nuestra- realidad, por mucho que se la mostremos en
respeto. También se puede dar la negación del derecho a expresar
tus propias ideas en público o en privado con argumentos dañinos
hacia tu persona, tipo ''eres tonto'', ''¿tú qué sabes, pringao?''
o por diferencia de edad (menor o mayor).
Las personas que defendemos a los animales, no sólo a pie de calle,
sino también en ámbitos familiares, amistosos e incluso en
relaciones sentimentales, nos vemos contínuamente atacados por estas
típicas reacciones, que vienen en conjunción o en el orden
anteriormente expuesto.
El mensaje que quiero transmitir con esto es el siguiente: si pensáis
que con la violencia, la ridiculización de la idea o hacia nosotros
mismos y/o la negación de un derecho -primordial, natural y
democrático-, vais a conseguir que paremos de difundir lo que las
grandes industrias no quieren que se difunda: ¡nos estáis dando más
razones para seguir haciéndolo!
Las ideas no se imponen por violencia ni por ridiculización. Eso no
son ni actos ni argumentos para cambiar una verdad. Las ideas tampoco
se defienden por violencia ni por ridiculización, posiblemente
aquello que estés defendiendo con estos actos y esas palabras quede
aún más dañado. Todos somos libres de pensar libremente, lo que
queramos, pero con respeto. El respeto es algo fundamental para la
convivencia. Convivencia entre TODOS: entre animales humanos, entre
animales no-humanos y animales humanos o...entre animales humanos,
animales no-humanos y nuestro planeta. Respetémonos entre
TODOS, a la tierra donde vivimos y a los individuos producto de la
evolución de este planeta.
Cualquier cambio -tanto para bien como para mal- es posible. Las
utopías no existen, sólo existen mentes cerradas, a regañadientes.
NOTA: Y esto también se puede aplicar para las ideas políticas,
ecológicas, feministas y demás.
Gracias :)
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(*): Idea sacada del documental Earthlings, en
la que se cuenta que ''la verdad'' pasa por tres fases:
ridiculización, oposición violenta y, finalmente, con suerte, la
aceptación.

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