Porque no sé por qué,
Al final siempre acabo escribiendo poesía
En mis días tristes.
O, viendo taxis pasar por mi ventana,
Como si esperara que alguno de ellos me dejara
Las soluciones en el portal de mi casa.
Y es que hoy es una de esas madrugadas desdichadas,
En la que los pensamientos se te nublan.
Uno se ahoga en mares de dudas,
Egoístamente, como si del amor dependiera la vida.
Y bueno, la vida no quizás, pero sí cada una
De nuestras sonrisas, o lágrimas.
Así que esta noche no sé si quién llora
Es la Tierra o los corazones rotos
De los enamorados.
Aunque, pensándolo bien,
La duda desaparece siempre
Ante el telediario.
Y luego pienso en ti,
La razón de mi desvelo.
Porque en realidad no sé si reír o llorar,
No sé si es bueno que esté dedicándote este poema,
Pero también sé que es imposible no verte
En cada uno de mis pensamientos.
Porque aquí estoy recordando el momento
En el que me preguntas:
¿Qué es utopía?, mientras clavas tu pupilas tristes
Contra mi mirada azul,
--¿Qué es utopía? ¿Y tú me lo preguntas?
Utopía, querida, eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario