Recitándote canciones,
recitándote poemas;
y yo, con el alma de hormigón.
Recibiendo tus canciones,
recibiendo tus proezas;
y tú, con el alma llena de hormigón.
Corazón, corazón:
¿dónde está ahora tu dolor?
-En los ''te quiero'' hay quemaduras,
y en los besos que me diste, había amor.
Dos corazones que sufren,
dos que duermen, sueñan y quieren,
pero uno siempre puede equivocarse,
si sus sentimientos fueron danzando
cáoticamente.
Corazones diferentes,
correspondientes y desacertados,
al pensar recíprocamente
que uno u otro mienten;
¡no, no!
Fuimos dos corazones enamorados,
los dos sienten y sintieron.
A veces cuesta creerlo,
pero así es el amor:
disfrutas rápido, y sufres lentamente...
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