Somos libres; los hombres somos libres, pero aún así somos esclavos de los que tienen más poder, estamos limitados por leyes y órdenes de altos mandos y eso a veces nos lleva a olvidar eso que somos: animales racionales cuya libertad reside en sí mismo y no en otro.
¡Já! Exacto, puedes hacer lo que te salga del rabo/coño, pero, joder, ¡no os matéis a vosotr@s mism@s...! Algun@s os auto-dañáis ese derecho que nos ha concedido la naturaleza de auto-proclamarnos dueños de sólo nosotr@s mism@s, siendo IRRESPONSABLES.
Mientras sepas y puedas pensar, PIENSA. Piensa antes de hacer o decir algo.
Contra más individualidad (por tanto, autonomía; por tanto, más libertad) pretendas, con más cerebro debes actuar porque cuanta más libertad exijas, más madurez y responsabilidad va a exigirte ella a ti.
Quienes dicen que la Libertad es el Caos, es que tienen demasiado miedo de no ser suficiente cautos e inteligentes para llevarla consigo.
Y podréis preguntaros, ¿a qué viene esto? Y yo os haré otras preguntas:
-¿Qué es una persona que mata a otra?
-Un asesino.
-¿Qué es una persona que no se hace cargo de sus propios actos?
-Un irresponsable.
-¿Qué es una persona que roba un objeto que no le pertenece?
-Un ladrón.
-¿Qué es una persona que ensucia su lengua con demagogias?
-Un mentiroso.
-¿Qué es una persona que educa a otra?
-Un mentor.
-¿Qué es una persona que traiciona a otra?
-Un traidor.
''Somos lo que hacemos''. Nos llaman por cómo actuamos, y es que al final nunca te puedes dejar llevar por las palabras ajenas (a veces ni siquiera por tu propia habla), estas siempre te traicionan. Conocerás realmente a una persona cuando conozcas todos sus actos.
Eso sí, nunca pierdas el control, tus palabras seguirán siendo igual de desmesuradas como las de tu enemigo y tus actos habrán creado a un demonio. Es por eso que repito, si quieres ser libre, aprende primero a ser responsable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario