La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.

Horizontes, no playas; tampoco fronteras.

-¿Miras a algún lugar?
-Sí.
-¿Dónde? ¿Qué es? ¿Qué ves?
-La vida que nunca quise ver al revés.
-¿Quién está? ¿Qué pasa? ¿Por qué?
-Porque, sin duda alguna, nunca puedes comparar la realidad con una partida de ajedrez.
-Pero, ¿y si la realidad fuera ésa y no ésta?
-No insistas; volverías a caer en el juego de azar.
-¿Moriría otra vez?
-Limítate a mirar conmigo el horizonte. Ven. Ya.

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