La lucha por la libertad siempre deberá ir acompañada de empatía por los demás, amor a uno mismo y deseo infinito de igualdad y justicia total. Solo así se es libre. Vive [buscando tu felicidad] y deja vivir a los demás [como les plazca], sean hombres, mujeres o animales.

Ignorancia de la juventud actual...

Era el día de las notas finales. A cada uno se le había entregado un resguardo con todas las medias ponderadas de cada materia. Yo estaba delante de mi aula, hablando con una amiga. Observé a un grupo ocho compañeros que había tenido en clase ese curso; comentaban sus notas y parecían enfadados. Cuando la chica con la que hablaba se hubo ido, me acerqué a ellos:

-¿Qué tal las notas, chicos? – pregunté con educación--.
-Pues bien, excepto Latín – comentó una chica--.
-Bueno, pero vosotros ya sabíais que os iba a quedar esa asignatura, ¿no?
-¿Qué insinúas? – me preguntó violentamente otro--.
-Claro, como que tú has estado empollando cada día y hablando con la profesora siempre que podías... – me reprochó otra compañera--.
-¡Chicos, chicos! – comencé yo-- Creo que habéis olvidado que se supone que estamos aquí para estudiar, así que no me echéis en cara que yo haya cumplido con mi deber moral.
-¿Deber moral? – dijo la misma que había respondido la primera vez--.
-Sí, porque no lo considero una obligación. Aunque, ¿qué os diré a vosotros? Habéis hecho lo que habéis querido durante todo este curso, nadie os ha obligado a nada porque nadie os ha obligado. El estudio, el aprendizaje, existe a nuestro favor; hay personas que lo aprovechan y otras que no. En clase, y fuera, sólo os quejabais de la profesora, cuando ella ha aprobado a mucho más de la mitad de los alumnos, así pues, no podéis culpar a esa persona.
-¡Nos tiene manía! – protestó una--.
-¡No enseña bien! – le siguió otro--.
-¡Es demasiado estricta! – y otro--.

Los miraba suspirando, sintiendo pena por aquéllos a los que se les come la pereza pero, una última frase de un compañero hizo estallar mis ideas hacia el mundo real:

-Nuestro futuro depende de nuestros profesores...
-C... ¿Có...? ¡¿Cómo?! ¡NO! ¡Tu futuro depende de ti mismo! ¡Es por eso que es tu futuro, es el tuyo; está en tus manos! Por favor, Marcos, no te dejes cegar ni engañar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario